TIEMPO PARA LOS OJOS
martes, 14 de agosto de 2012
CONTORNOS
Parábola de luz,
de leve acanto.
Los años descendiendo
el precipicio azul
de la mirada.
La carne es un estado.
Incandescencia
lloviendo más allá
de los sonidos.
Parábola del tiempo
que se anega.
LUGAR COMÚN
Ciudad donde germina
la tristeza.
Balcones acerados.
Nieva fuego
y se retuercen
árboles y mendigos.
Ciudad donde las piedras
tienen ojos.
¿Cuántos lugares se llaman
desde ahora
con tu nombre?
PATRIMONIO
Lo que se va quedando
detrás de la curva
de mis sueños.
Nuestros pequeños huertos,
parcelas de musgo
y alabastro.
Cultivos, rosaledas
y parterres,
dejados como lastre
de una huid
a.
PALIMSESTO
Allí donde nos crecen
las estatuas.
Ciudad amanerada,
cuidadora
de calcos y oriflamas,
de banderas
meciendo la ceniza.
Allí donde terrazas
no tienen veladores
sino rocas
de naufragio.
PAISAJE INTERIOR
Hogueras por la piel.
Incendios escondidos
para marcar las horas.
El tiempo es una zarza
y su perímetro
se adapta a nuestra talla.
Llamarada de rocas
cronometrando nubes.
EVOCACIÓN
Morir en una plaza
donde la noche escribe.
Donde pisadas mienten
los días ateridos.
Morir para quedarse
donde la piedra
grita.
UBI SUNT?
Así te quiero ver,
ruina de entonces,
con todos los mimbrales
abrasados.
Confieso que he perdido
zapatos y consignas.
Juntos en la batalla
y en la fuga.
Así te quiero ver,
ciudad silente,
memoria cimentada
sobre nombres.
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